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Claudia Cambra, la joven detrás de la app Silocomo

Científica, emprendedora y con una vertiente artística, así es Claudia Cambra, una mujer que pone creatividad y pasión en todo lo que hace.

¿Dónde y en qué trabajas actualmente? ¿En qué consiste tu trabajo?
“Ahora estoy muy contenta porque estoy trabajando dentro de mis diferentes 'monos', como yo les llamo. Por un lado, está el de ingeniera multimedia y trabajo con una empresa de Ontinyent que se llama Estilo Guru, con la que también tuve la oportunidad de estar una temporada en Estados Unidos y con los que aprendo día a día . Realice y monto vídeos 3D de animación, en la mayoría de los casos de instalación de producto, aunque también lleve parte de la página web de Estados Unidos, así como el social media, anuncios y cartelería.
Por otro lado, tengo el mundo del emprendimiento, donde estoy 'aprendiendo a emprender' desarrollando el proyecto de 'Silocomo'. Es una app que muestra las cartas digitales adaptadas a las necesidades de cada uno. El objetivo es ayudar a las personas con necesidades alimentarias como alergias, intolerancias o dietas a encontrar restaurantes adaptados a sus necesidades.
Y, finalmente, pero ni mucho menos lo de menos, el mundo artístico. Tengo la suerte de poder compartirlo
además en familia, con mi madre y mi hermana, dando clases de diferentes disciplinas en Masters Ballet, Escuela de Danza de Ontinyent a la que considero mi segunda casa”.

¿Cómo surgió la idea de trabajar una aplicación para la problemática de la alimentación en relación a las alergias e intolerancias?
“La idea realmente surge por casi una necesidad propia, ya que la compañera junto con la que llevo el proyecto es celíaca y siempre nos encontrábamos con el mismo problema a la hora de salir a comer. Nunca sabíamos dónde ir, ni qué le podían ofrecer. Realmente el origen del proyecto viene a través de la participación en la sexta edición de DOEACTUA, un programa de emprendimiento de la Universidad de Alicante, al que accedimos para resultar ganadoras del primer premio en la Wikihackaton. Pero fue en DOEACTUA donde presentamos y le dimos visibilidad a esa idea surgiendo Silocomo, y para nuestra sorpresa, resultó ser el proyecto ganador. Hemos ido transformando la idea inicial y hemos desarrollado el primer prototipo funcional de Silocomo. Actualmente participamos en Santander Explorer X, en el que estamos conociendo a muchísima gente con inquietudes similares”.

¿Cómo despertó tu interés por ser ingeniera multimedia?
“Siempre he tenido curiosidad por el mundo de la ciencia y la tecnología. Cuando era muy pequeña me encantaba imaginar que era inventora y montaba objetos a partir de otros, dándoles una funcionalidad completamente distinta. El interés por el mundo audiovisual llegó después, me quedaba hipnotizada viendo los anuncios. Una inquietud que también desarrollaba en el colegio y en la escuela de danza Masters Ballet, donde creaba con audiovisuales.
Por eso siempre me ha picado la curiosidad por el mundo de la creación audiovisual, pero también me encantaba la biología, las matemáticas, la educación física, entre otras muchas asignaturas. Pero entonces pensé: ¿De qué es lo que realmente te apasionaría saber más? ¿Qué mundo de verdad quieres descubrir? Y fue entonces cuando decidí estudiarlo y no me arrepiento para nada”.

En tu opinión, ¿se están perdiendo generaciones y generaciones de talento porque debe emigrar?
“Afortunadamente en España hay mucha demanda de perfiles como el mío, porque cada vez más la digitalización está presente en nuestro día a día y la suerte que tenemos es que en la mayoría de los casos únicamente necesitamos un ordenador para realizar trabajos en cualquiera parte del mundo. Entonces, si es verdad que conozco a gente que ha emigrado, pero aún más gente que aún trabajando en empresas que se encuentran en el extranjero, pueden realizarlo desde su casa o desde la sede que éstas tienen en España”.

¿Tu campo profesional se asocia más a los hombres?
“Sí que es verdad que tiende a pensarse que la ingeniería informática y multimedia está más relacionada con los hombres, pero es verdad que está cambiando y que cada vez hay más chicas que quieren estudiarla. Esta situación la vivo sin ningún problema, no he sentido ninguna diferencia en el trato por ser mujer. Es genial ver cómo cada vez más chicas apuestan por este tipo de carreras. Las cosas están cambiando y el sexo es algo que nunca debe suponer un freno. Todos tenemos algo nuevo que aportar”.

¿Has tenido referentes de mujeres en tu profesión?
“Inicialmente no tuve ningún referente mujer, pero tampoco ningún referente hombre. Decidí luchar por mis sueños y fue entonces cuando descubrí a unas maravillosas profesoras de programación, de bases de datos, de inteligencia artificial, mujeres entregadas a la tecnología que se convirtieron en verdaderos referentes y pensé, qué maravilla de profesoras, que maravilla de personas, que maravilla de científicas y qué suerte poder aprender de ellas. Considero que es muy importante luchar por tus sueños sin la necesidad de haber visto a alguien que lo haga, porque haciéndolo seguro que te encontrarás a gente que está en el mismo camino y sentido que tú y no las habías visto simplemente porque no te habías metido en hacerlas”.

¿Una mujer se encuentra con más impedimentos para emprender o piensas que existe igualdad en este aspecto?
“A la hora de emprender, también veo que suele haber más chicos que chicas, pero tengo claro que todos tenemos las mismas oportunidades. Justo en el programa en el que estoy ahora, Santander Explorer X, casi la mitad de los proyectos que se han presentado a nivel nacional están liderados por mujeres, por lo que demuestra que las cosas sí están cambiando”.

¿De qué te sientes más satisfecha?
“Posiblemente haber sido fiel a mis instintos y haber tenido y seguir teniendo la valentía de luchar por mis sueños. También me satisface saber que todo mi esfuerzo puede inspirar a jóvenes con las mismas inquietudes que yo tuve en el momento de empezar y que esto les pueda ayudar a luchar por lo que realmente les vale la pena dedicar su tiempo, para aprender y crecer como persona todos los días”.

¿Qué les dirías a las niñas y jóvenes con aspiraciones científicas y técnicas?
“Que decidan por sí mismas lo que les despierte algo en el interior, para lanzarse a esto y descubrir lo que es lo que esa disciplina te puede dar a ti. Qué te realizará como persona para tener una labor en el mundo, inspirar a otras personas y aportar tu granito de arena en las cosas que tú hagas”.