fbpx

El servicio del tren Xàtiva-Alcoi podría finalizar en 2027

La Estrategia de Movilidad 2030 del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha incrementado la incertidumbre sobre el futuro del tren Xàtiva-Alcoy más allá del año 2027. El 31 de diciembre de este año finalizan las Obligaciones de Servicio Públicoc) la consideración que tiene y mantiene viva la línea de media distancia del tren que atraviesa Ontinyent.

Más allá de esa fecha, aunque puede existir una prórroga de cinco años más, el Ministerio piensa endurecer las condiciones para renovar o conceder nuevas declaraciones de Obligación de Servicio Público siguiendo criterios de rentabilidad i eficiencia en el gasto público y que su permanencia se justifique porque atiende a un volumen importante de población o porque su uso es necesario para ser el medio de transporte más eficiente o porque consigue ser sustitutivo del desplazamiento en vehículo privado.

No parece ser el caso. Al menos, dada la actual situación en la que languidece y sigue agonizando nuestra línea férrea. Dentro del histórico de agravios comparativos y de promesas incumplidas, toma cuerpo una nueva incoherencia. Será capaz la administración pública de cerrar la línea férrea todo un año, tal y como se ha anunciado para 2023 para abordar una reforma y mejora para, cuatro años después ¿desmantelarla definitivamente?

Parece aberrante. Pero no es imposible. Así lo creen desde algunos sectores sindicales que han comenzado a movilizarse para manifestar su oposición ante la posibilidad de que el tren Xàtiva-Alcoi se mantenga todo un año sin servicio. “No es viable, puesto que supondría muchas pérdidas de puestos de trabajo. Además, la escasa frecuencia de los trenes permitiría que los trabajos pudieran ser llevados a cabo por la noche, sin que se llegara a cerrar el servicio”, explican desde los colectivos implicados en la reivindicación por la continuidad y mejora de la línea.

El temor a que, después de todo un año y aunque se acometan mejoras, el servicio sea irrecuperable, se ve reflejado en lo que ha sucedido en estos dos últimos años a causa de la pandemia. Se van reducir los trenes con dirección a Alcoy y Xàtiva. Pero la frecuencia de viajes ya no se ha recuperadot. No se restablecieron los servicios que existían antes de estallar la pandemia.

Un futuro ligado al ocio y al turismo

Algunas iniciativas en los últimos años han intentado ser balones de oxígeno para insuflar vida. Sucedió con el Tren de la Dipu que trataba de acercar viajeros, dentro de un pack turístico en el que se ofrecían atractivos para pasar una jornada de visita y experiencias, por ejemplo, en Ontinyent.

Pero han sido gotas aisladas y que no han mantenido su continuidad. Los colectivos que defienden la pervivencia del ferrocarril siguen su protesta activa. El próximo domingo 9 de abril llevarán a cabo en la estación de Ontinyent una concentración que pretende despertar conciencias y compartir la demanda. Lo harán desde Valencia y desde Ontinyent, donde se ha implicado el colectivo Ontinyent en bici.

Sin embargo, hasta esta actuación ha levantado la polémica porque desde RENFE no se ha autorizado el enganche, para ese día, del vagón especial que permite trasladar a usuarios con bicicletas. "El vagón está y si se pide con tiempo y forma se concede, pero no han querido", explican desde la entidad.

Precisamente, el uso del tren con fines de ocio, para excursiones familiares, con la posibilidad de cargar las bicicletas, se contempla como una de las vías futuribles para ese servicio.