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Llenar el depósito es ya un 25% más caro que hace un año

Llenar el depósito de nuestro vehículo es un ejercicio cada vez más complicado sobre todo para los bolsillos más apretados. Y es que el precio de los carburantes ya se acerca a los máximos históricos, prueba de ello es el coste del barril de petróleo de ¡Brent, el de referencia en Europa, que esta semana ha llegado a situarse por encima de los 90 dólares. Una cifra que no se registraba desde octubre de 2014 y que se espera que siga aumentando por encima de los 100 dólares este mismo año.

Esta subida en los costes del petróleo afecta directamente a los precios de la gasolina y el gasóleo. En cuanto al precio medio de la primera, esta semana su coste medio se ha situado en 1,520 euros por litro, esto supone un aumento del 24,18% respecto a hace un año. Un precio que se acerca al máximo histórico registrado en septiembre de 2012, cuando poner un litro de gasolina implicaba pagar 1,522 euros, tal y como recoge À Punt Mèdia a partir de los datos facilitados por el Boletín Petrolero de la Unión Europea. En cuanto al precio medio del litro del gasóleo, éste se sitúa en 1,403 euros, lo que implica un encarecimiento de un 26% respecto a los mismos días de 2021.

¿Qué dicen las gasolineras?

Fernando Gil es gerente de las estaciones de Servicios Gil, una empresa que cuenta con tres gasolineras Repsol en Ontinyent. "El precio de coste de los carburantes se ha disparado desde septiembre, cuando también se incrementaron los precios de la luz y el gas", comenta. Según explica, los precios se han ido alterando en los últimos meses por culpa de la incertidumbre provocada por la pandemia. “En el momento del confinamiento más duro, cuando apenas había movilidad, el precio de la gasolina cayó hasta 1,19 € el litro“. Sin embargo, se trata de una cifra inusual, puesto que en aquellos meses la oferta era escasa. Una situación distinta a la de estos momentos, donde los precios se han incrementado notablemente precisamente por el aumento de la demanda de los carburantes una vez se ha reactivado la recuperación económica, apuntan los expertos.

Se trata de una repercusión que va en cadena y acaba repercutiendo con el precio final del producto, ya que también se han acentuado los costes de los transportistas. "A todo esto hay que sumarle que el mes de enero es un mes flojo para nuestro sector, la gente todavía arrastra los gastos de Navidad y con el frío las personas se mueven menos de casa", anota el empresario. Con este planteamiento coincide Assumpta Ariño, responsable del grupo Platinium Oil, una red de 26 gasolineras repartidas a lo largo de la costa mediterránea, una de ellas situada en Ontinyent. "En el mes de enero los respuestas en lugar de ser de 50 y 60 euros como ocurre en primavera y en verano son de 15-20 €", añade.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el precio de los carburantes varía muy debido a las oscilaciones de la bolsa. En el caso del grupo Platinium Oil, Assumpta explica que el precio de sus gasolineras depende de muchos factores. Entre ellos el precio de coste de los carburantes, que tal y como detalla “desde principios de año (enero) hasta ahora se han incrementadot 60 céntimos tanto para la gasolina como para el gasoil“, pero también otras variantes como el precio de la competencia, los gastos de la propia empresa, así como la capacidad de almacén. “Con función de la estructura física que tienes en la estación (número de vallas) puedes comprar más o menos. Si están bajando los precios de compra, pero tú tienes los vallas llenos no puedes hacer nada porque no te cabe el combustible”, concluye.