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La reducción de la contaminación permite divisar el Campanar de la Vila des de València

Paradójicamente algunos de los efectos colaterales de la pandemia originada por el coronavirus tienen una incidencia positiva para el medio ambiente. La reducción de la movilidad del tráfico, calculada en más de un 65% en las últimas semanas, ha provocado un hecho insólito que según los expertos no se podía apreciar desde hacía 142 años.

Según los registros del Observatorio Climatológico del Clima (OCC), hay que remontarse a 1878 como el último que consta en los archivos de la centenaria y prestigiosa entidad en el que pudo divisarse el Campanar de la Vila desde la ciudad de València. Así consta este hecho y, ahora, ha podido repetirse la experiencia gracias a la bajada de los niveles de contaminación de dióxido de nitrógeno hasta umbrales que no se habían conocido en el último siglo y medio.

Para el secretario técnico del OCC, Ramón Iato, “es un hecho contrastado que con un nivel más puro del aire y en días despejados, el Campanar de Ontinyent, que cabe recordar es el segundo más alto de España y el primero de la Comunitat Valenciana, resplandece por encima de todas las torres”.

En la imagen que se adjunta, se se agudiza la vista en línea recta desde la perspectiva de les Torres de Serrans, se puede comprobar el milagro que ha obrado la reducción de la contaminación atmosférica estos días. Al fondo se divisa claramente la silueta del Guardián del Linaje de Ontinyent.

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